LUNES, 8·MARZO·2010
Dormir menos y soñar más
Dormir bien debería ser un deber y obligación de todos nosotros. Nos permite descansar, reponer energías, recargar el cerebro, prepararnos para otra jornada y, otra cosa mucho más importante, soñar.
El proceso de soñar pudiera tener muchas connotaciones, desde las mas científicas hasta las mas románticas o cursis, pero no por eso menos interesantes.
"Aprendí a dormir menos y soñar mas", dijo el gran Gabriel García Márquez en sus profundas reflexiones y con el encanto propio.
Indudablemente, palabras sabias y aplicadas a la cotidianidad representarían una oportunidad de acercarnos cada vez más a lograr un estado de tranquilidad permanente que nos permitiría gozar de una mejor calidad de vida.
Podemos soñar dormidos, eso es propio de todos. Se supone que ese proceso es la oportunidad del cerebro y la mente para descargar todas las tensiones cotidianas y prepararse para una nueva carga de tensión. Todos soñamos de esa manera, aunque a veces no recordemos los sueños o al recordarlos no encontremos mucha relación con lo vivido ese día o en días previos.
Freud le daba una importancia mayúscula a ese proceso e intentó encontrarle explicaciones en su conocido libro La interpretación de los sueños, unas interpretaciones razonables y otras indudablemente producto de los humos propios del consumo de la goma de opio.
También el intento de relacionar los sueños con lo místico, religioso, esotérico predictor del futuro ya sea de tragedias o bienaventuranzas es otra forma de manejar o comerciar con los sueños gracias a la habilidad de algunos y la ingenuidad de otros.
Mucha gente quisiera dormir para descansar o para soñar. De hecho, hay técnicas de relajación y medicamentos hipnóticos que permitirían entregarnos en brazos de Morfeo. Sin embargo, el dormir no garantiza soñar y los mejores sueños son los que se visualizan con los ojos cerrados, pero la mente despierta. ¿El motivo? Esos sí los podemos controlar y hacerlos a nuestra medida según nuestros deseos, ambiciones, motivaciones, posibilidades y demás argumentos.
John Lennon compuso "Imagine" después de haberla escuchado en un sueño; Albert Einstein confesó que su Teoría de la Relatividad fue inspirada en una serie de sueños que tuvo entre abril y junio de 1905; nosotros mismos, todos, hemos recurrido a los sueños para revivir situaciones, sobre todo relacionadas con el amor, el deseo, la pérdida, entre otros temas.
La capacidad de soñar es inagotable, es una fuente permanente de creatividad; permite soportar situaciones difíciles y complicadas, siempre y cuando creamos en nosotros y en nuestros sueño, no los reprimamos por mas locos o pecaminosos pudieran ser. Finalmente, son solamente nuestros y tenemos la capacidad de decidir si los compartimos o no.
El soñar despiertos nos permite también la posibilidad de ser más felices. Podemos transformar una realidad en una posibilidad, sobre todo cuando estamos atribulados por alguna circunstancia emocional.
Soñar despierto es muy hermoso, pero soñar consciente es mucho más bello, esta ahí, solo contigo y con lo que quieres estar, lo puedes manejar, controlar, cambiar o modificar según lo desees; permite mejorar anímicamente al darnos cuenta que sí se puede en los sueños también se puede en la vida real; nos puede motivar, ayudar a vislumbrar posibilidades de cambio para mejorar, prever situaciones futuras que dependan de nosotros y, por tanto, modificarlas para sentirnos mejor, fortalecer nuestras estructuras psicológicas mediante sueños positivos donde cambiamos una falsa realidad por una realidad consciente y posible, el visualizarlo automáticamente lo hace más real y menos desconocido, nos familiariza con posibilidades que normalmente no contemplaríamos y que al verla primero en los sueños las hace mas posibles y alcanzables.
Seamos soñadores en silencio y vivamos esos sueños con alegría y positividad, lo cual podemos compartir y contribuir al mejoramiento colectivo, de tal forma que no intentemos simplemente dormir.
Necesitamos, más que sueño, tener capacidad de soñar, si es despierto mejor. No perdamos el tiempo, durmamos menos y soñemos más
Información de: http://www.puntomedio.com.mx/