Los jugos frutales no son milagrosos, dice el Dr. José Julio Pérez, coordinador de la licenciatura en Medicina, de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). Tienen propiedades benéficas para su el organismo, pero su consumo no asegura la curación "milagrosa" de las enfermedades.
El especialista opina que la verdadera función de los jugos de fruta es proporcionar nutrientes y vitaminas a quien los consume. Como la limonada que provee vitamina "C" o el de zanahoria, rico vitamina en "A", esencial para mejorar la visión. Aportan minerales, enzimas y fibra que hidratan y desintoxican el cuerpo. Son útiles para prevenir deficiencias nutricionales.
La publicidad promociona bebidas de "fruta natural" útiles en tratamientos de enfermedades crónico-degenerativas: jugo de noni contra cáncer o mangostán contra depresión, pero ninguno tiene "efectos mágicos" contra estos y otros padecimientos.
Lo ideal, indica el médico, es combinar los jugos con una sesión de ejercicio, dietas y un tratamiento avalado por un experto. Considerar que el jugo por sí mismo, hará todo el trabajo curativo es un error. Ni previenen ni curan ni queman grasa por completo.
A menos que se beban recién extraídos, no hay forma de que conserven intactas las propiedades nutrimentales de las frutas o verduras. El jugo de naranja, por ejemplo, se oxida una hora después de ser preparado; es decir, la exposición a la luz y la temperatura ambiental merman su calidad.
Un jugo es un excelente complemento alimenticio. Son bebidas rápidas y fáciles de preparar, a cualquier hora del día. Eso sí, no deben tomarse como "suplementos" porque sólo generarían una sensación de apetito y se corre el riesgo de consumir alimentos muy calóricos. Tampoco deben endulzarse en exceso para no incrementar el número de calorías.
Muchas veces, explica el Dr. Pérez, la gente prefiere beber sólo jugos, pensando que "por ser naturales" cumplen todos nuestros requerimientos, pero eso es un mito.- Julio Bacelis Caballero.