Todos los hogares se llenan de vida cuando tenemos plantas en el interior o exterior de las casas, pero a veces sucede que los maceteros no hacen juego con los muebles o que las plantas están literalmente rebosando de ellos, es por eso que inmediatamente hay que comenzar el transplante. La época ideal para transplantar es al inicio de la primavera porque en esta estación las plantas aún no han florecido, pero también puede hacerse en invierno pues teniendo a la planta "dormida" es más fácil que se adapte a su nuevo espacio. En el transplante hay que considerar algunos aspectos vitales para que nuestros huéspedes estén a gusto en el hogar. Un aspecto importante es notar el tamaño de la planta a transplantar, si la planta es grande no se recomienda cambiarla de lugar porque el extraerla del suelo resulta muy dificultoso, en caso de que esté en el jardín. Lamentablemente si eso ocurre lo mejor sería dejarla en su lugar, o en una situación muy drástica, podarla. Y por último, algunas plantas no deberían transplantarse cuando para hacerlo hay que cortarle las raíces. No se aconseja quitarle muchas raíces porque eso haría que la planta no viva en su nuevo destino.