La activista por los Derechos Humanos, Lydia Cacho, advirtió sobre las "altísimas" posibilidades de que, una vez en la cárcel de Cancún, el pederasta Jean Succar Kuri, ejerza su poder económico y sus ligas políticas, para concretar su fuga, no sin antes, vengarse de sus víctimas, y de ella misma, quienes lo denunciaron y mantienen el proceso vivo, pese a todas las irregularidades que envuelven el caso.
"Él prometió que regresaría a Cancún para vengarse de las niñas que lo denunciaron y, por supuesto, que se vengaría de mí. Además, está la posibilidad elevadísima de que se fugue; tiene la capacidad operativa para vivir bien como han hecho 'los zetas' en esa cárcel, y también para operar en términos de venganza", expresó.
Sus declaraciones resurgen luego de que el director de la cárcel de Cancún, Alberto Rojas García, declaró que comenzaron los preparativos para recibir al inculpado.
El funcionario señaló que vía oficio, la Dirección de Prevención y Readaptación Social, le notificó que Succar Kuri, acusado de encabezar una red de pornografía y explotación sexual infantil, retornará a la prisión de un momento a otro, por orden del Juzgado Segundo de Distrito, radicado aquí.
El juez segundo de Distrito, Gabriel García Lanz, consideró que "El Johny" no es un reo de alta peligrosidad y ordenó su traslado del penal de máxima seguridad de El Altiplano, a la cárcel de Cancún, lo cual podría concretarse este miércoles, según versiones extraoficiales.
El regreso de "El Johny", ocurriría a cuatro años de que se hicieran públicas las conversaciones entre el gobernador de Puebla, Mario Marín, "el gober precioso", y el textilero, Kamel Nacif, quien llamó así al mandatario poblano, al pactar telefónicamente el "coscorrón" que darían a la periodista, en diciembre del 2005, fecha en que Cacho Ribeiro fue aprehendida y encarcelada por instrucciones de autoridades de Puebla.
Según fuentes del Poder Judicial Federal (PJF), citadas por un diario de circulación nacional, si bien la Procuraduría General de la República (PGR), apeló ante un Tribunal Superior el fallo de García Lanz, las pruebas que presentó no fueron supuestamente contundentes para probar la peligrosidad de Succar, por lo que se teme que se confirme la decisión del juez segundo y que el pederasta vuelva.
Al respecto, Xavier Olea, coadyuvante de la PGR en el proceso que se le sigue al magnate, desmintió categóricamente la versión de su regreso, pues dijo que "jurídicamente es imposible", al tiempo en que aseguró que de retornar, "se corre un riesgo altísimo de que se dé a la fuga".
"Apelamos la resolución del juez segundo y debo decir que, hasta el 11 de febrero del 2010, se radicó en un Tribunal Unitario de Quintana Roo, la apelación interpuesta, que es la 74/2010; consecuentemente el magistrado unitario en mención, en su opinión, revocará o confirmará la resolución del juez segundo, así que por el momento resulta imposible que lo trasladen a la cárcel de Cancún", afirmó.
El abogado, quien mantiene la defensa legal de varias de las menores victimadas sexualmente por Succar, dijo que se ofrecerán los agravios correspondientes, es decir, los peritajes que demuestran la alta peligrosidad del inculpado, así como la inconveniencia de que sea ingresado nuevamente a la prisión de esta ciudad, que carece de medidas de seguridad necesarias para albergarlo.
"Los elementos fácticos y jurídicos que se establecieron para el traslado de Succar al penal de El Altiplano, fueron precisamente su alta peligrosidad y el hecho probado de que en esa época, Succar financió una fuga masiva que se llevó a cabo, posterior a su traslado", manifestó.
Olea llamó a la opinión pública a no dejarse llevar por las "afirmaciones utópicas e irresponsables" usadas por la defensa de Succar y advirtió que echarán mano de todos los mecanismos que prevén las leyes mexicanas, para evitar su traslado a la cárcel de Cancún.
"Eso es lo que buscan, eso es lo que quieren sin lugar a dudas, para que después de cohechos, en un tiempo perentorio, logre fugarse de dicho penal; en consecuencia, como estudiosos del Derecho, no permitiremos que Succar Kuri sea trasladado, pues se corre un gran riesgo de que se fugue", sostuvo.
Entrevistado vía telefónica, fue más allá, al remarcar que esa segura fuga, sería responsabilidad directa de García Lanz, juez Segundo de Distrito, "poniendo en duda su honorabilidad y la de los que dirigen los penales en Quintana Roo".
Succar Kuri huyó de Cancún a finales del 2003 con ayuda de su abogado defensor, Gabino Andrade y autoridades de la Procuraduría de Justicia de Quintana Roo, evadiendo una orden de aprehensión girada en su contra.
A principios del 2004, el libanés, nacionalizado mexicano, fue detenido en Chandler, Arizona y, el 16 de julio del 2006, se ordenó su extradición a México.
Preso momentáneamente en la Cárcel de Cancún, fue llevado al Centro de Readaptación Social (Cereso) ubicado en Chetumal, al sur del estado, pero abandonó el sitio luego de que se relevara que era objeto de privilegios.
Del Cereso lo regresaron a la cárcel de Cancún, pero en noviembre de ese mismo año se ordenó su traslado al penal de máxima seguridad de El Altiplano, en Toluca, con fundamento en una serie de peritajes psicológicos que le fueron practicados por personal de la Procuraduría General de la República (PGR), justamente durante su estancia en el Cereso de Chetumal.