Científicos detectan un cuerpo celeste tan antiguo como el Universo
El descubrimiento de una estrella que es casi tan antigua como el Universo apoya la teoría de que la Vía Láctea "devoró" a otras galaxias más pequeñas para alcanzar su tamaño actual, según un estudio dirigido por el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian en Cambridge (Estados Unidos) que se publica en la revista "Nature". Los astrónomos han descubierto una estrella que podría encontrarse entre la segunda generación, es decir, que se formaron después del "Big Bang". Se localiza en la galaxia enana "Sculptor" a unos 290,000 años luz y tiene una composición química muy similar a las estrellas más antiguas de la Vía Láctea. Su presencia apoya la teoría de que nuestra galaxia pasó por una fase "canibal", creciendo hasta su tamaño actual al "devorar" galaxias enanas y otros bloques galácticos. Según explica Anna Frebel, directora del estudio, "esta estrella es casi tan antigua como el Universo". Los autores creen que la extremadamente baja cantidad de metales descubierta en la estrella marca un importante paso hacia la comprensión de cómo se formó la Vía Láctea y señalan que la idea original de que su halo se formara mediante la destrucción de muchas galaxias enanas parece ser correcto. Las galaxias enanas apenas tienen unos pocos miles de millones de estrellas en comparación con los cientos de miles de millones de la Vía Láctea. En el modelo de formación de galaxias "de abajo a arriba", las galaxias más grandes logran su tamaño a lo largo de miles de millones de años al absorber a sus vecinas más pequeñas. Los investigadores esperan que posteriores investigaciones descubran más estrellas pobres en metal en las galaxias enanas, aunque la distancia y la debilidad de estas estrellas suponen un reto para la óptica de los actuales telescopios.