"La décima musa" utilizó la lengua náhuatl para escribir sobre el culto indígena a las montañas
La especialista en etnohistoria Margarita Loera, dijo que las dos piezas literarias escritas en náhuatl atribuidas a Sor Juana Inés de la Cruz, traducidas por expertos, revelan en un lenguaje disfrazado el culto indígena a las montañas. La experta informó que el corpus Mercurio Encomiástico, en el que se incluyen los dos textos de Sor Juana y otros 16 de caciques indígenas de los siglos XVII y XVIII, fue traducido del náhuatl al español por expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ayudados por hablantes de esa lengua. Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, conocida como Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695), ingresó al convento para desarrollar su vocación de poetiza, escritora y dramaturga, y fue llamada la décima musa y el Fénix de América. "La loa atribuible a Sor Juana, pero sobre todo las piezas literarias de los caciques indígenas, revelan una invocación cosmoteísta a las fuerzas de la naturaleza", explicó Loera. Añadió que una de las referencias más antiguas sobre el mito del "amorío de los volcanes", de origen prehispánico, explicaba la "relación" del volcán Iztaccíhuatl (Mujer dormida) con el Cerro Venacho, ambos en el centro del país. La especialista indicó que lo más destacable de la transcripción del conjunto documental fue que permitió entrever la existencia de un lenguaje lleno de disfraz cultural, que utilizaron en su momento los caciques indígenas para continuar el culto a las montañas, las deidades y a la cultura alrededor del agua, lo que las convierte en una joya.