Mérida, Yuc.- El error más grave que cometió México el día primero de enero de 1994, cuando firmó el Tratado de Libre Comercio -TLC- con Canadá y Estados Unidos, fue no haber fortalecido nunca a la banca de desarrollo, pues los márgenes de desventaja se acrecentaron conforme avanzaron los años y ahora no es posible alcanzar la competitividad que demanda sus "socios comerciales".
Así lo confesó esta mañana al viajar a la ciudad de México el director general de Air System de Yucatán, Ing. Jorge Habib Abimerhi, a quien acompañó su esposa Sra. Fanny Dogre Cuevas, y su empresa alcanzó la mayoría de edad con cinco lustros de operar en la Ciudad Industrial de Mérida.
Visiblemente contrariado por el desplome de sus ventas de equipos y sistemas de aire acondicionado y accesorios complementarios a la cadena de servicios, el entrevistado admitió que la infraestructura que tuvo el país antes de que se lleve a cabo el cambio de gobierno hacia una alternancia en el poder presidencial, todavía no alcanza la mayoría de edad para abrirse paso en los mercados de las grandes ligas comerciales.
Mira, apuntó, la metida de pata de aquellos gobiernos de Salinas de Gortari y demás acompañantes - de los años 90's a la fecha -, es que descuidaron fortalecer verdaderamente a la mediana y pequeña industria pero no con solamente apoyos fiscales - eliminando los que estorban y encarecen nuestros productos -, sino que ni siquiera lograron que los bancos de desarrollo, como Nacional Financiera o Bancomext, finalmente apliquen puntualmente los programas que prometieron impulsar.
No se puede competir en el exterior con los precios que los países asiáticos tienen, y que por ese motivo logran colocarse en todo el mundo, mientras nosotros estamos atorados con procesos impositivos que laceran y desaniman a los inversionistas nacionales, y tampoco atraen a los extranjeros.
Rememoró que cuenta con casi 200 empleos directos en su planta de aires acondicionados y complementos automotrices, por lo que hace una década pudo concretar ventas a las armadoras de Volkswagen y Ford durante algunos años, por lo que comentó que ya no es posible alcanzar los niveles de competitividad del pasado, ya que precisamente la banca de desarrollo ya no cumple esos objetivos de alentar la inversión y multiplicar la productividad.
Mira, añadió en la entrevista, el gobierno ya debe dejar de darle dinero a los extranjeros para que vengan a México, y en consecuencia hay que respaldar a los que producen riqueza y empleo, porque de lo contrario solo se saldrá del bache hasta que las desgracias y fenómenos naturales arruinen a los competidores internacionales, y entonces México podrá colocarse en esos mercados que ellos ya no atenderán.