Después del impactante y lamentable incidente en el vecino estado de Quintana Roo donde criminales atacaron el bar "Castillo del Mar" en Cancún, y el procurador Francisco Alor Quezada ha informado que fallecieron ocho personas, seis mujeres y dos hombres y dos están gravemente lesionados, cabe reflexionar con el dicho que a letra dice "cuando veas las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar". Se le ocurre algún castigo ejemplar, amigo lector, a este tipo de actos criminales donde pagan sin deberla personas ajenas a los enredos entre mafiosos. El tratar de minimizar los hechos por parte del procurador no ayuda en nada al problema del crimen organizado. Tan es así que las autoridades desdeñan el suceso y describen el lugar como "una zona popular" y frecuentada por "trabajadores de la construcción y empleados de servicios". Qué dañará más a la imagen de Quintana Roo, en particular Cancún, ¿aceptar que los hechos ocurridos son obra de criminales y como tal se deben de combatir o reducir los acontecimientos a simples malhechores de poca monta para después sufrir peores consecuencias cuando haya un ataque en algún lugar lleno de turistas?. ¿Hechos aislados o delincuencia desatada? Como siempre, usted tiene la mejor opinión